Los agentes proponen, con la tarea hecha.
Fuentes, incertidumbre e impacto en tus objetivos vienen declarados de entrada. Un agente que recomienda sin mostrar su trabajo no llega al Desk.
Personas y agentes de IA operando tu empresa, juntos.Los agentes proponen. Las personas deciden. Cada decisión deja registro.


Tu empresa ya tiene personas que deciden y sistemas que registran. Tolks suma agentes que proponen — en el mismo lugar, con las mismas reglas, y con cada decisión escrita.
Fuentes, incertidumbre e impacto en tus objetivos vienen declarados de entrada. Un agente que recomienda sin mostrar su trabajo no llega al Desk.
Un agente puede tener la capacidad de hacer un pedido. No es lo mismo que la autoridad para hacerlo. Dónde está esa línea — por proceso, por monto, por riesgo — lo definís vos.
Tu ERP, tu CRM y tu correo se quedan donde están. Los agentes llegan a ellos a través de capacidades gobernadas, nunca una escritura directa, y vuelve un recibo con lo que se verificó.
Quién pidió, quién aprobó, con qué autoridad, quién discrepó, qué pasó después. Reconstruible el trimestre que viene, no perdido en un hilo.
Así es un martes normal adentro de Tolks. Sin capturas: el panel de la derecha es la app misma, actuándolo.
El stock de ITEM-100 cae por debajo del mínimo. Una regla que escribiste lo detecta, y el agente de compras abre un chat en #compras con las personas que tienen que estar.
Finanzas se suma: quedan $142k del presupuesto del mes. Sin hilos paralelos ni mails reenviados. La restricción vive al lado del problema, y la ficha del producto y la política entran al chat, a la vista.
Tres proveedores aprobados comparados. Una recomendación. Fuentes, incertidumbre e impacto en tus objetivos, declarados de entrada.
Cae en tu Desk. Leés la evidencia y aprobás, rechazás o lo devolvés. El agente tiene la capacidad de hacer el pedido. No tiene la autoridad. Vos sí.
La orden de compra se crea en tu ERP a través de una capacidad gobernada, nunca una escritura directa. Vuelve un recibo con qué se verificó y cuándo.
La decisión va al registro: quién decidió, con qué autoridad, quién discrepó. Los objetivos se actualizan. La próxima vez, todos saben por qué.
Funciona igual en tu computadora y en tu teléfono.
Lo que necesita tu decisión hoy, y nada más.
Canales y sub-chats donde nacen las propuestas, con el contexto que necesitan admitido al lado.
La oficina viva. Entrás, deliberás, decidís. Presencial, remoto o asincrónico valen lo mismo.
Estructura, personas y agentes, objetivos y actividad, en una sola vista viva.
Humanos y agentes lado a lado. Cada agente muestra quién responde por él.
El registro. Qué se decidió, quién, con qué autoridad, y qué pasó después.
Cada acción que toma un agente chequea quién la pide y qué tiene permitido hacer. Un supervisor puede resolver un desacuerdo de negocio y hacerse responsable de eso. Nadie — ni siquiera un supervisor — puede pedirle al sistema que rompa la ley, ignore la seguridad o viole la privacidad.
El próximo salto del software empresarial no es agregarle IA a las apps que ya existen. Es convertir a la organización misma en un sistema que personas y agentes operan juntos.
Un agente puede tener la capacidad técnica para hacer un pedido. Eso no es lo mismo que tener la autoridad organizacional para hacerlo.
No estamos construyendo software que tiene agentes adentro. Estamos construyendo una empresa donde personas y agentes trabajan dentro del mismo sistema operativo.
Nada de spam, nada de demos que no pediste — solo un email cuando te toque.